El conflicto generado entre el gobierno y la dirigencia cajamarquina por el proyecto minero Conga puso en evidencia la fragilidad del “gabinete de consenso” presidido por Salomón Lerner. La diversidad ideológica del primer gabinete no era sostenible, porque una cosa es convocar un equipo plural de ministros para enfrentar la polarización dejada por las elecciones, y otra cosa es organizar un gabinete coherente, donde los ministros contribuyan articuladamente con un proyecto político común.
Pero la pregunta que mucha gente se plantea ahora es qué es aquello que define la coherencia ideológica del nuevo gabinete. Más acá de la añorada meta del crecimiento económico con inclusión social, ¿cuáles son, según el Presidente, los medios que hacen falta para construir el país justo que necesitamos? ¿Un gobierno más fuerte ante las protestas sociales? ¿Un Premier más resolutivo y que proyecte más seguridad al mismo Presidente? ¿Un equipo más técnico y menos “político”? Leer más…
Luego de uno de los comicios más disputados de la historia electoral peruana Ollanta Humala Tasso ha sido elegido Presidente de la República. En un excelente comunicado, la Conferencia Episcopal Peruana afirmaba hace unos días su confianza y esperanza en el país, pero, a decir verdad, resultaba difícil creer que la esperanza podía abrirse paso en un escenario político tan incierto. Sin embargo, obtenidos los resultados, creo hay razones no solo para valorar el compromiso del pueblo peruano con la democracia. Mirando con perspectiva social e histórica el país que recibe Humala y el itinerario ideológico atravesado por éste para llegar a la Casa de Pizarro, quizá también hayan razones para ser optimistas. Leer más…
Comparto el artículo de Víctor Hugo Miranda sobre el rol de los medios de comunicación en la presente campaña electoral peruana:
La más noble de las profesiones o el más vil de los oficios
Si en lugar de los candidatos presidenciales y sus planes de gobierno, son los mismos medios de comunicación y el rol que cumplen los periodistas en la actual coyuntura política, quienes se roban los titulares, estamos frente a un problema muy grave. El periodismo no debe ser solo el garante de la libertad de expresión -que defiende con uñas y dientes cuando ésta se ve amenazada- sino que también debe ser el garante del derecho que tienen todos los ciudadanos de ser informados de la manera más objetiva posible. Pero cuando esto no ocurre la confianza se pierde y es muy difícil volver a recuperarla. La mayoría de medios de comunicación ha confundido lo que significa tener una línea editorial definida y el deber que tienen de informar con objetividad a su público. Cada vez que abrimos las páginas de un diario o cuando sintonizamos un noticiero o un programa político, estamos siendo testigos de cómo la frase acuñada por Luis Miró Quesada de la Guerra “El periodismo puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios” se convierte en realidad. (Seguir leyendo en Esejotas>>>)
¿Cómo es posible que los peruanos, que viven en el país con mayor crecimiento económico de América Latina, “pateen el tablero” y vuelvan a poner en primer lugar al candidato “antisistema”? ¿Será acaso el desconocimiento de la mejora de sus propias condiciones de vida? ¿O será, como dirían por allí, la falta de oxígeno de los Andes que les impide discurrir? ¿Y en la Amazonía, será por el calor?
No por indeseado el pase de Ollanta Humala y de Keiko Fujimori a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales resulta sorpresivo. Sus “bolsones electorales” estaban allí, invulnerables, hace ya varias semanas. Además, se veía claramente que los candidatos de derecha y de centro no iban a tener la capacidad de concentrar sus votos en una sola candidatura que pudiera pasar a la segunda vuelta. Dada la caída de Alejandro Toledo y el insuficiente crecimiento de Pedro Pablo Kuczynski, la suerte estaba echada. Si hasta ahora la clase política no ha logrado organizarse en partidos que den bases sólidas a las candidaturas, ¿podíamos esperar que los egos personales cedieran antes las convicciones políticas? Leer más…
Hace poco menos de dos años tuve la suerte de pasar un mes en el país de las grandes pirámides, gracias a la invitación de un compañero egipcio tan generoso como orgulloso de sus raíces. Una cultura fascinante, creo que no hace falta ahondar en detalles. En todo caso, cómo podía no admirar la genialidad de sus realizaciones. No es vano decir además que los egipcios de a pie me trataron con gran amabilidad, incluso cuando me expresaban con toda franqueza que no tenían idea de dónde estaba el Perú. Sí, al lado de Brasil. Sí, en otras épocas iba a los mundiales -trataba yo de responderles por señas.
Pero quizá la experiencia que marcó mi estadía en Egipto fue aquella de sentirme, como no lo había vivido antes, parte de una minoría cultural. Nunca me había sentido tan latino como cuando el árabe se oía por todo lado y me parecía absolutamente indescifrable. Y nunca me había sentido tan occidental –y pensaba que no lo era tanto-, como cuando caminábamos por calles colmadas de personas con túnicas y velos, o cuando los altoparlantes de las mezquitas saturaban nuestros oídos invocando a la oración. Allí percibí esa mezcla de fascinación y recelo que despierta la otredad en personas formadas en la desconfianza ante lo que no se vio por televisión. En Egipto me topé con el misterio de una cultura verdaderamente diferente. Y en virtud de esto pude caer en la cuenta de cómo se podía aprender tantas cosas de una cultura, pero comprender tan poco de ella. Porque más allá de conocer los orígenes de las túnicas y de los velos, era el espíritu de un pueblo el que no podía comprender con una visita fugaz.
Aquella experiencia de no comprensión con la que partí de Egipto me viene hoy a la memoria. Ahora que, sorteando los esquemas que aún conservo sobre el mundo árabe o sobre el Islam, no puedo sino asombrarme del espíritu que ha guiado estos días a los jóvenes concentrados en la plaza Tahrir. Leer más…
Como se comenta en todas partes los cinco diarios más influyentes del mundo han comenzado a publicar -previa clasificación- la gran cantidad de información confidencial obtenida por el portal WikiLeaks de los archivos secretos de la diplomacia estadounidense. Por más que avisados estos documentos no dejan de ser comprometedores, sobre todo si fragilizan a la nación más poderosa del mundo. Por lo pronto, las informaciones conciernen desde el dramático cálculo estratégico en Oriente Medio hasta las sospechas de Hillary Clinton sobre la salud mental de la actual presidenta de la Argentina.
Algunos de los gobiernos aludidos por los documentos se han apresurado a restarle importancia a su contenido, este es el caso del presidente iraní. O, como en el caso del presidente francés, se ha señalado rápidamente el carácter irresponsable de las publicaciones de WikiLeaks. Las reacciones no hacen sino señalar que hay una manera compartida de hacer las cosas, que más o menos todos los gobiernos aprueban, pero que en ningún caso debiera hacerse transparente. Hay un equilibrio a salvaguardar.
¿Quién puede imaginar las consecuencias reales del que a decir de muchos es el mayor hito informativo de la historia? ¿Quién está dispuesto a poner las manos al fuego por la conveniencia o la inconveniencia de estas revelaciones? Es pronto para arriesgar opiniones y mañana lo será también. Por el momento, creo que este asunto, a pesar de su extraordinaria dimensión, se inscribe en un problema que en el fondo es viejo como el surgimiento de la colectividad humana. Para hablar en términos hegelianos, es el problema de la convivencia entre las voluntades individuales y la libertad encarnada por el Estado. Es el problema de las luchas individuales por una vida colectiva donde podamos vivir realmente en libertad. Leer más…
Como es de dominio público el gobierno ha promulgado una ley que declara al Señor de los Milagros patrono de la “espiritualidad religiosa católica del Perú”. No quisiera detenerme en los argumentos jurídicos o políticos que muestran el despropósito de esta iniciativa surgida en el Congreso. Basta decir, como se viene señalando, que el contenido de la ley está en abierta contradicción con el carácter no confesional del Estado, garantizado por nuestra Constitución. Quisiera más bien observar la pertinencia de una ley de esta naturaleza desde un punto de vista teológico, es decir, desde la disciplina que tiene la tarea de expresar los valores fundamentales de la fe cristiana. Leer más…
Magnética y liberal. Así podemos calificar a la población que habría elegido a Susana Villarán como alcaldesa de Lima, a partir del perfil político de la candidata y que ha suscitado tanto entusiasmo en una Lima que creíamos mayoritariamente pragmática y conservadora. El resultado de esta elección es inesperado desde cualquier ángulo, pero bien podría estar marcando un antes y un después en la política peruana. Leer más…